Cada área temática representa un conjunto diferenciado de retos de proceso que las ONG y entidades del tercer sector afrontan habitualmente. Nuestro trabajo se organiza en torno a estas áreas.
Una memoria de actividades es mucho más que un requisito administrativo. Es la rendición de cuentas pública principal de lo que tu organización ha hecho con los recursos que le han sido confiados. Una memoria bien diseñada comunica el impacto con claridad, genera confianza en los financiadores y sirve como punto de referencia para la planificación interna.
Trabajamos con tu equipo para estructurar y redactar memorias que reflejen la ejecución real de los programas. Esto incluye definir el marco narrativo, seleccionar los indicadores adecuados, organizar las evidencias de apoyo y presentar la información en un formato adaptado a tu audiencia — ya sea una administración pública, una fundación privada o la ciudadanía en general.
La justificación de subvenciones es una de las tareas documentales más exigentes para cualquier ONG. Los requisitos varían según el financiador, los plazos suelen ser ajustados y las presentaciones incompletas o mal organizadas pueden comprometer futuras relaciones de financiación.
Nuestro trabajo en esta área se centra en ayudar a las organizaciones a construir y mantener las prácticas documentales que hacen manejable la justificación. Revisamos los procesos existentes, identificamos carencias y trabajamos directamente en la preparación de expedientes de justificación — asegurando que estén completos, coherentes y alineados con los requisitos específicos de cada subvención.
Un plan de actuación estructurado da a una organización la capacidad de comunicar sus intenciones con claridad — a los financiadores, a su propio equipo y a las comunidades a las que sirve. También crea el marco frente al que las memorias de actividades y las justificaciones de subvenciones se medirán posteriormente.
Trabajamos de forma colaborativa con los equipos directivos y de programas para desarrollar planes que sean realistas, estructurados y genuinamente utilizables. El proceso implica clarificar objetivos, definir actividades y cronogramas, identificar responsables y establecer los indicadores de seguimiento que posteriormente apoyarán la rendición de cuentas.
La Ley 49/2002, de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo, establece requisitos específicos de documentación y procedimiento para las entidades que deseen acogerse a sus disposiciones. Comprender qué implican estos requisitos a nivel de proceso es fundamental para el cumplimiento normativo.
Nuestro trabajo en esta área se centra en las dimensiones procedimentales y documentales del cumplimiento. Ayudamos a las organizaciones a revisar y adaptar sus prácticas documentales internas, estructuras de rendición de cuentas y registros de actividad para alinearlos con lo que exige la ley. Es orientación a nivel de proceso únicamente — no constituye asesoramiento jurídico ni fiscal, que requiere profesionales cualificados en esas materias.